El poder de una etiqueta

Eres un contestón, vago, Mengano es el guapo de la familia, Fulanita saca mejores notas que tú, eres una perezosa, quita que no sabes, desastre, torpe, inútil, mala… ¿Alguno de estos calificativos te son familiares? ¿Cuántas veces los has escuchado o en un mal momento los has usado? Todos ellos tienen algo en común, son etiquetas.

Cada una de estas palabras, queda anclada en ti, algunas te las vas a creer, otras pensarás que las has olvidado… pero todas ellas crecen contigo, se quedan para siempre en tu inconsciente e incluso se convertirán en rasgos de tu personalidad adulta. Todas y cada una de ellas forman parte de un pilar donde crecerá y se desarrollará tu futura autoestima.


¿QUÉ SON LAS ETIQUETAS?

Una etiqueta sirve para clasificar y mantener un orden, estableciendo unos patrones o categorías comunes, que posteriormente usarás para clasificar.

Cuando etiquetamos a una persona lo que hacemos es exagerar una característica de su personalidad o su aspecto para poder tomar decisiones según esa conducta etiquetada. Es decir, si etiquetas a alguien de malo, cualquier cosa que haga tendrá esa connotación negativa que provoca en el adulto una reacción: regañar/ vigilar/ controlar al niño o niña incluso antes de que haya hecho nada. Esto a la vez condiciona al niño, provocando que se comporte como espera el adulto, mal.


¿POR QUÉ ETIQUETAMOS?

Las etiquetas aparecen de forma sorpresiva, algunas residen en nuestra mente porque las hemos escuchado durante nuestra infancia y en nuestra edad adulta las usamos impulsivamente reproduciendo una conducta heredada de nuestro entorno. Los adultos pensamos que son palabras, pero olvidamos del poder que reside en ellas y como condicionan /afectan al receptor.


EL PELIGRO DE LAS ETIQUETAS

  • Reduce toda la complejidad de una persona a una o dos palabras.
  • Destaca sólo las características negativas y provocan que el receptor las interiorice y las haga suyas. Si una persona escucha constantemente que es vaga, se lo acaba creyendo y asumiendo ese rol.
  • La etiqueta no hará que una característica que no te gusta desaparezca, al contrario, la potencia.
  • Son crueles.
  • Condicionan la vida, el desarrollo y el futuro de un niño o de una niña, perjudicando su autoestima.

LA IMPORTANCIA DE LA AUTOESTIMA

Si somos capaces de potenciar la autoestima de nuestros hijos e hijas, les aseguraremos un futuro brillante, lleno de éxito, donde se sentirán seguros y sobre todo felices porque tendrán un autoconcepto positivo.


¿CÓMO PUEDO POTENCIAR LA AUTOESTIMA DE MIS HIJO(A)S?

Aprende esta habilidad con nuestra formadora Cecilia Clemente a través de su formación para Babyboo Academy: Mejorar la autoestima de mis hij(o)as de los 8 a los 11 años.

Aprende para acompañar a tus hijas y a tus hijos a desarrollar su mejor autoconcepto y ser feliz deja las etiquetas para los objetos.

RECURSOS

Piensa en tus etiquetas y qué han supuesto para ti, ¿quieres que tu hija o hijo pase por lo mismo que tú? Dejar de etiquetar es un proceso lento y consciente, pero se puede conseguir, podemos:

  • Escuchar, comprender y entender a ese niño o esa niña que está explicándonos un problema o observamos una actitud que resulta molesta para el adulto. Todo tiene una explicación.
  • Trabajar las emociones para poder manejarlas y no abrumarnos. Este punto es la clave tanto para niños como para adultos.
  • Comunicarse asertivamente.
  • TRABAJAR Y POTENCIAR LA AUTOESTIMA.

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