¿Qué esconden los areneros de los parques?

¿Qué levante la mano quién no ha pasado su infancia en los parques? Los parques son uno de los sitios más deseados tanto para toda la familia, desde los/las más pequeños/as hasta los/las más mayores. Sitios donde desconectar, jugar, rodearse de naturaleza y llenos de aventuras y juegos para los/las más movidos/as de la casa.

Vamos a hacer un poco de memoria… cuántas veces has escuchado: no te comas la arena, no te toques la cara con las manos sucias, lávate las manos después de jugar con la arena. Frases que nos han acompañado a lo largo de nuestra infancia y que seguramente reproducimos de forma inconsciente. Y te diremos un secreto, esas frases SON CIERTAS.

¿Alguna vez te has planteado que esconde la arena que encontramos en los míticos areneros?

Los areneros son espacios para disfrutar, construir, hacer mejunjes con arena y agua, en definitiva espacios creados para disfrutar, crear, imaginar y divertirte. Espacios donde la suciedad es inevitable, donde cualquier pieza de ropa cambia de color e incluso encuentras arena en los sitios más insospechados.

Pero también tienen una cara más oscura llamada GÉRMENES. Así es, según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid, después de analizar las arenas de diferentes areneros se confirmó un secreto a voces: los areneros si no están supervisados, tratados y controlados, son una gran fuente de bacterias, parásitos y muchos gérmenes infecciosos.

Si le ponemos cifras, se concluyó que el 53% de los areneros estaban contaminados de bacterias capaces de provocar descomposiciones leves hasta importantes infecciones en el colón. Para rizar más el rizo, una bacteria compleja de eliminar.

Amén de todas las bacterias que llegan por agentes externos como la presencia de animales, restos de alimentos y otras prácticas más sucias, aunque naturales.

Es muy importante observar la zona de juego, ver si nuestro municipio lleva una limpieza/control regular y ante la duda mejor prevenir el juego e informar al ayuntamiento del municipio.

LA SOLUCIÓN

Hay dos pasos a seguir:

  • Vigilar que los/las más pequeños/as de la casa no coman arena o se lleven a la boca cosas que han estado en contacto con ella. Sabemos que muchas veces es una tarea casi imposible.
  • LAVAR SIEMPRE LAS MANOS, al acabar el juego, si quieren comer, beber agua…

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